jueves, 3 de septiembre de 2009

20 MIL LEGUAS DE VIAJE SUBMARINO Julio Verne

Hace aproximadamente un siglo, ningún avión surcaba el cielo y los barcos de vapor eran la novedad. Fue entonces cuando apareció en el mar un monstruo, que era el terror de los marineros. Para atraparlo, se preparo la fragata Abraham Lincoln. Junto con su tripulación viajaba el profesor Aronnax y el asistente consejo. Los dos hicieron amistad con el arponeador de ballenas Ned Land. Un día estaban los tres en cubierta cuando vieron a lo lejos al monstruo. La tripulación se preparó para luchar con el monstruo. Pero no hubo lucha. Una tempestad hundió el barco. Algunos hombres se ahogaron, intentando salvarse. El profesor y Consejo nadaron uno a lado del otro.
Poco después, el profesor y consejo fueron recogidos en un bote por Ned Land. Navegaron en dirección a una pequeña isla. Era su única esperanza de salvación en medio del mar que se extendía hacia el infinito. Al alcanzar la isla se llevaron una sorpresa. No era una isla. Se trataba de una construcción de chapa de acero, los 3 comprendieron que aquello era el monstruo. Como no podían elegir, decidieron quedarse allí.
Los 3 hombres bajaron hacia el interior del submarino y anduvieron hasta una sala amueblada lujosamente. Allí se encontraron al capitán que les informó de que estaban a bordo del Nautilus y que quien entra allí no sale nunca. El capitán Nemo invitó a los náufragos a almorzar. El Profesor, Consejo y Ned encontraron riquísima la comida Nemo les dijo que todo venía del mar. Después del almuerzo, el capitán Nemo les llevó para que vieran cómo se recogían los ingredientes que utilizaban como alimento.
El capitán Nemo descubrió que Ned pretendía huir. Al volver al Nautilus encerró a los dos en su camarote. Allí Ned comenzó a estudiar algunos mapas que encontró para enviar mensajes dentro de botellas. Cuando el Nautilus subió a la superficie, los dos muchachos aprovecharon para arrojar sus botellas al mar. De pronto se desató una violenta tempestad pero el submarino se sumergió huyendo del mal tiempo. Nunca habían descendido tanto. Horrorizados todos vieron junto al cristal el ojo de un pulpo gigante. El Nautilus entero fue sacudido por u violento temblor. Y el capitán decidió subir a la superficie para combatirlo.
El capitán avanzó valientemente con un arpón, durante la lucha fue atrapado. El pulpo gigante lo inmovilizó y en aquel instante, Ned lanzó su arpón contra el pulpo. El animal, herido, retrocedió. El capitán agradecido decidió permitir a los tres viajeros que volvieran a casa.
En cuanto a las botellas con los mensajes, parece que hasta ahora nadie ha encontrado nada. Esto es un pequeño resumen de una historia maravillosa que en lo particular me agrada por lo fantástico que tiene Julio Verne para narrar aventuras de lo sorprendente que tiene el mar, las personas que han tenido la fortuna de conocer el mar se sorprender por su inmensidad y su secretos mismo que esta maravillosa historia rescata, solo que en un aparato difícil de imaginarlo por la época que el autor lo narra, y que hoy en día forma parte de la realidad. Me gustaría que muchos alumnos lo conocieran para que se deleiten con una historia enigmática.

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