sábado, 6 de febrero de 2010

LA PANZA DEL TEPOZTECO

La panza del Tepozteco está escrita como un libro infantil y juvenil, pero cualquier lector, no importa su edad, puede ser sorprendido por su historia. Para los niños que habitan este fascinante relato, una visita a Tepoztlán se convierte en un inusual fin de semana que cambiará sus vidas. Para Tor, Homero, Erika, Alaín, Selene y Yanira, perderse en el Tepozteco en compañía de su amigo Pedro será descubrir un mundo perdido y mágico, lleno de aventuras y personajes asombrosos, que al final se convertirá en una oportunidad de conocer el mundo con otros ojos. Después de leer este emocionante libro, los lectores se preguntarán, ¿Es posible que los dioses aztecas vivan de verdad aún en nuestros días? ¿Tendrán algo que enseñarnos?... Los Aztecas crean en un gran número de dioses, de los cuales algunos eran benévolos, y otros muy belicosos y sanguinarios. Había dioses importantes y menos importantes relacionados con la sabidora, el fuego, el agua, y otros fenómenos. Estos dioses eran muy reales para los Aztecas. Construyeron grandes pirámides y templos en su honor, y hasta les hicieron sacrificios. Que les pas a estos dioses? Desaparecieron cuando sus fieles, los Aztecas, fueron conquistados por los Europeos? O simplemente se escondieron? La idea detrás de esta novela es precisamente esa -- que los dioses Aztecas se escondieron hace 500 años, y que siguen esperando el cumplimiento de una profecia que les liberara para volver a andar sobre la tierra. Se esconden debajo de una moprofetizado que esperan tiene que ver con la llegada al Tepozteco de un grupo jóvenes que no tienen la menor idea de lo que les espera.Al comienzo del libro, estos jóvenes, alumnos de escuela intermedia, inician su excursión fuera de la muchedumbre de la ciudad de México, para pasar el fin de semana en un pueblo pequeño al pie del Tepozteco. Esperan divertirse al llegar, estos niños escépticos de la ciudad acompañan a su anfitriona, Coral que va a ver una curandera para una "limpia" (sacar los espíritus malos del cuerpo). En una choza oscura y baja, la curandera esta recitando algo en Nahuatl, el idioma de los Aztecas, envuelta en el olor de incienso de copal. La curandera pasa una tela limpia sobre el cuerpo de Coral, y para el asombro de los niños, la tela queda empapada de sangre. Entonces pasa unos huevos sobre su cuerpo, y los rompe en una fuente, donde se ve que se han vuelto negros y malolientes. Los niños se dan cuenta que esta curandera si tiene poderes especiales. Y Pablo, el hijo de la curandera, parece tener algunos poderes inexplicables también; inspira en los otros un sentido inmediato de respeto.Pablo conoce bien la montaña, y les dice que ha descubierto una cueva. La entrada es una puerta tosca con una serpiente Azteca tallada en la piedra encima. Pablo les dice que la entrada se abrió hace poco, después de un corrimiento de tierras, y que por eso nadie más conoce la cueva. Después de una subida empinada, llegan a la entrada y se meten por la oscura entrada, iluminando el camino con sus linternas. Después de caminar un rato, se dan cuenta que no es una cueva normal -- fue hecha por alguien. Hay túneles por todos lados, como un laberinto, y hay también salas enormes excavadas en la piedra. Siguen caminando por el laberinto de túneles, y de pronto oyen voces y ven luces. Se encuentran con varias personas, que les hablan como si los esperaran. Más intrigante, hablan como si conocieran ya a Pablo. Le dicen cosas como "Tienes un gran descaro al regresar aquí después de todo lo que pasó", y "Espero, al menos, que cumplas lo que ofreciste."Al poco rato los niños llegan a entender que estas "personas" en realidad no lo son; pueden convertirse en animales o tirar bolas de fuego u otras cosas raras. Se dan cuenta que están en el refugio de los dioses Aztecas.Los primeros dioses con los cuales se encuentran son relativamente benévolos. Pero los dos más poderosos y sanguinarios, la diosa Coatlicue y su hijo Huitzilopochtli, que son los dos más relacionados con el sacrificio humano, viven también allí. Y no han disfrutado de un corazón sacrificado desde hace 500 años. Tienen una gran sed de sangre salgan de su escondite y lo cuenten a todo el mundo.Parece que no van a salir vivos de esta situación. La única esperanza puede ser Pablo, ya que todos los otros dioses lo miran como si tuviera algo ó supiera algo de una profecía. Pero que puede saber un chico corriente de dieciséis años de profecías aztecas?

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